Los eventos naturales como el sismo del 7 de septiembre y los huracanes Katia, Irma y José sacan a flote las vulnerabilidades de una comunidad, y el estado de emergencia que su impacto conlleva, nos obliga a fortalecer y generar capacidades sociales, económicas, físicas, ambientales, políticas, técnicas, institucionales, culturales y educativas para reducir el riesgo de desastre.

Si bien hablamos de eventos naturales en los cuales poco podemos inferir en su presencia y magnitud, tenemos que abordarles con una mirada desde lo social; ya que acentúan las inequidades de género que existen en el uso, acceso, manejo del territorio  y la participación de las mujeres en los espacios de toma de decisiones.

Al día de hoy, el saldo es de 96 personas fallecidas en diversas zonas del país, de las cuales 76 son de Oaxaca. Las comunidades de las regiones del Istmo y de la Mixe están sufriendo el derribo de sus casas y fuentes de trabajo, incomunicación por derrumbes en las carreteras, falta de comida, agua potable y escasos servicios médicos.  Se calculan más de 800 mil personas damnificadas.  

Como ustedes bien saben, en situaciones de emergencias humanitarias suelen hacerse a un lado las necesidades específicas de las mujeres así como implementar medidas para prevenir riesgos de violencia de género.

Estamos observando la insuficiente capacidad y voluntad política del gobierno para atender las grandes necesidades de la gente, inclusive existen ya testimonios de actos de corrupción de la ayuda gubernamental destinada a solventar los daños.

Hoy ante la emergencia confirmamos la falta de voluntad de los funcionarios federales y estatales para ejecutar las políticas ambientales, a pesar de los tratados internacionales que pomposamente Enrique Peña Nieto a ratificado en diversas cumbres.

Desde Consorcio Oaxaca,  le hacemos saber a las autoridades e instituciones que la sociedad civil organizada de Oaxaca no permitiremos que el momento de contingencia actual que viven las comunidades del estado se utilicen para fines oportunistas ante la próxima coyuntura electoral del 2018; ni permitiremos los apoyos para la atención, recuperación y reconstrucción de las localidades se vea condicionada para presionar que las familias afectadas aprueben laimplementación de proyectos extractivitas.

Como la historia lo ha demostrado, el pueblo de Oaxaca se caracteriza por su unión y apoyo mutuo. El desastre no detendrá nuestros sueños ni movimientos populares en búsqueda de un mejor mundo.

Llamados urgentes, acciones de solidaridad y centros de acopio 

Mapa Interactivo de poblaciones afectadas